jueves, 15 de julio de 2010
La moda en 1810


Las costumbres y los gustos, la manera de vestir y de peinarse, las joyas y objetos de uso personal trazan un vivo perfil de las mujeres colombianas de comienzos del siglo XIX.La moda que llegó de París Se conoce como la “gran renuncia” el cambio que tuvo la manera de vestir de las mujeres a finales del siglo XVIII en Europa, cuando concluía el auge de la moda establecida en la corte de Luis XIV, en la que el ensanche de los vestidos en las caderas, conocido como verdugado o corpiño emballenado, era determinante en la silueta de las cortesanas. Éste se lograba gracias a una estructura metálica o de madera que abultaba notablemente el vestido e incrementaba la relación entre el grosor de la cadera y la medida de la cintura. Este artilugio ‘enloqueció’, literalmente, a los hombres. Sin embargo, durante la Revolución Francesa dejó de usarse, pues se constituyó en símbolo de los desmanes de la sociedad cortesana. Retratada por Françoise Boucher hacia 1765, Madame de Pompadour constituye un magnífico ejemplo de la mujer engalanada con un vestido francés, en el que el cuerpo aparece ceñido mediante un corpiño escotado que cae mediante un sugestivo juego de lazos anudados. Se hablaba de ‘renuncia’ porque muchas mujeres se opusieron a utilizar los vestidos que les recordaban a la vieja corte, reemplazándolos por nuevas formas. El antiguo vestido de cola fue desplazado por atuendos típicos de las regiones campesinas, en los que las faldas no eran tan embombadas y los decorados y encajes eran mínimos, además de que predominaban los zapatos de madera. Por su parte, los maridos de estas mujeres fueron llamados los sans-culottes (“sin calzones”), pues dejaron de vestir el tradicional calzón a la rodilla para imponer el uso del pantalón y el gorro frigio, tal y como los conocemos hoy. La seda continuó siendo el material preferido de las clases altas, pues ya desde 1733 Jean Revel había desarrollado la técnica de los points rentrés, que permitía generar complejas figuras florales mediante el entramado de tejidos lisos. Los modistos encontraron muy acertada la combinación de seda con hilos de oro y plata, y la nobleza hizo alarde de su riqueza mediante el uso de lentejuelas. Sin embargo, la moda de comienzos del siglo XIX, que tuvo como contexto el proceso de independencia, renunció al excesivo ornamento floral y ese gesto se hizo evidente en el uso de telas monocromáticas que recurrían al uso moderado de los encajes.





La moda en tiempos de la naciente independencia


Durante la Independencia, el ajuar de las mujeres privilegiadas se orientó a disfrutar los bienes materiales, en un marco de contradictoria ostentación. Fue determinante el hecho de vivir cerca de una ciudad importante como Bogotá, centro urbano distante, pero al que llegaba la información procedente de las metrópolis mundiales. En el recorrido hacia las capitales aparecían las ciudades portuarias, puntos importantes de desembarque de ricas mercancías y donde el uso de las últimas tendencias se daba de manera casi inmediata. Cartagena fue el punto de contacto de la Nueva Granada con el mundo, pero Santa Marta también constituyó una importante alternativa para la consolidación de la vida burguesa, con el consumo de productos importados. En términos de la moda, la revolución de la independencia cambió los puntos de referencia. Se pasó de importar modelos de Madrid y Cádiz a estar pendientes de los cambios que se daban en París o Londres. Pese a su ubicación montañosa, Bogotá se afilió a los vínculos de comercio que mantenía la región, a través de permanentes intercambios de ropa, zapatos, botones y materias primas. La gesta de independencia y el proyecto bolivariano de La Gran Colombia generaron vínculos con naciones como Inglaterra y Francia, y relaciones comerciales con vecinos como México, Cuba, Haití y Jamaica. A través del cordón antillano llegaban a las costas colombianas artículos de contrabando que vestían y ‘embriagaban’ a los notables. Aunque no había revistas de moda, existían estampas o figurines ilustrados que desde la Colonia daban cuenta de las últimas tendencias. Igual que hoy, la imagen de las mujeres americanas se vio influida por los modelos europeos. Ser de alcurnia implicaba importar vestidos, telas, zapatos y accesorios de ultramar. Pero, de todas maneras, las mujeres criollas contribuyeron a enriquecer las formas de vestir, pues se preocuparon por adquirir mantillas, pañolones, esclavinas y ñapangas (blusas) que procedían de las provincias del Sur. Algunas acuarelas del viajero Joseph Brown (1825 a 1841) muestran mujeres que lucen estas prendas, y que eran devotas de las telas monocromáticas y las zapatillas negras. El principal juego de seducción de la mujer consistía en usar una manta o esclavina que la recubría y protegía del frío; este accesorio se podía recoger, mostrando los hombros, o abrir para exponer el pecho, e incluso desplegarlo totalmente para cubrir toda la cabeza. Las mantas fueron formas muy versátiles para que ella regulara la exposición de la parte superior de su cuerpo, lo que le daba una notable ventaja frente a la rigidez del vestido masculino. Manuelita Sáenz, la compañera de El Libertador, supo jugar con las tendencias de moda. Por una parte, asimiló el influjo del momento utilizando trajes estilo Imperio; por otra, incluyó dentro de su vestuario las mantillas y encajes propios del mundo andino, especialmente del quiteño y el limeño. Algunos retratos y objetos expuestos en museos la muestran con trajes de talle alto, manga corta y amplio escote, redondo o cuadrado, que muy probablemente fueron confeccionados con telas de satén o terciopelo. Fue una mujer que se impuso como modelo para otras mujeres, y quizá su condición de persona letrada y el gusto por organizar tertulias en su casa contribuyó a motivar este tipo de emulación.


La moda en el 2010


La moda es un reflejo de un momento histórico en la sociedad, de las costumbres y de los hechos que marcaron una época. Los diseñadores son los artistas que la interpretan.¿Qué está de moda? Los extremos. La tendencia limpia y minimalista con colores básicos como el blanco y los pasteles con una clara inspiración masculina. Por otro lado, está la explosión de formas y colores. Inspirados en estampados y colores étnicos, trabajados con técnicas de impresión digital y en materiales tan sencillos como el algodón o tan sofisticado como la seda mezclada con lycras. Sin embargo, la recesión obligó a un aterrizaje forzoso y atrás quedaron los vestidos de gala para darle paso a las prendas de la vida cotidiana. La moda sigue siendo hoy un reflejo de la sociedad tal y como lo era hace doscientos años.

INSTITUCION UNIVERSITARIA SALAZAR Y HERRERA

sábado, 5 de junio de 2010





HISTORIA
Hasta la fecha, han pasado 13 años de haberse iniciado el proceso de diseño, factibilidad, creación e implementación de la inicial idea de la Institución Universitaria Salazar y Herrera, como una contribución más del Liceo Salazar y Herrera y de la Iglesia Arquidiocesana al mejoramiento de la cobertura y de la calidad de su acción educativa, en el sector Centro Occidental de la Ciudad de Medellín.
La vida de las instituciones educativas se desarrollan, como la de todo ser humano, por fases y/o etapas de crecimiento, determinadas, cada una de ellas, por hitos o acontecimientos muy significativos.
Consideramos, en consecuencia, que la primera etapa de la vida de la Institución Universitaria Salazar y Herrera comprende desde la iniciación del estudio de factibilidad socio – cultural hasta su primer producto o primera cosecha de egresados tecnólogos, que para nuestro caso está delimitada por la toma de decisión de su gestor para iniciar el estudio de factibilidad, a finales de 1991, y la graduación de sus primeros veinte (20) tecnólogos, el día 25 de septiembre de 1998.
La segunda etapa y/o de consolidación de la propuesta de Educación Tecnológica, desde el año 1999 hasta la fecha.
SU GESTOR
El deseo de darle continuidad, en el nivel de educación superior, al servicio educativo que durante más de 50 años ha venido prestando el Liceo Salazar y Herrera, con cobertura desde el preescolar hasta el término de la media académica, fue una idea de su eximio rector, Monseñor Gustavo Calle Giraldo, quien alentado en experiencia similar, ya que siendo rector del Instituto Jesús de la Buena Esperanza de Bello, en el año de 1984, convocó a representantes de sociedad civil y empresarial de dicho municipio para impulsar la creación del actual Politécnico Marco Fidel Suárez, que gracias a su gestión, inició sus actividades de Educación Superior en el año de 1986.
La convicción de este pastor y educador, sobre la conveniencia y necesidad de la formación de profesionales tecnólogos para propiciar el desarrollo socioeconómico y cultural del país, del departamento de Antioquia y de la ciudad de Medellín, lo impulsó a convencer al entonces Comité Directivo del Liceo Salazar y Herrera para que le permitieran la creación de programas de educación tecnológica en este mismo complejo educativo, en beneficio, dicha ampliación de cobertura, de los mismos bachilleres egresados como tales del Liceo Salazar y Herrera, de los Colegios Arquidiócesanos y de los procedentes de los Colegios Oficiales y Privados del sector de influencia del Liceo Salazar y Herrera.
El Comité Directivo, en sesión del mes de noviembre de 1991, aprobó el proyecto. El rector invitó a su amigo, el Doctor Hernán Rendón Valencia, fundador y primer rector del Politécnico Marco Fidel Suárez de Bello, para que coordinara un equipo de directivos, jefes de departamento y profesores del liceo, en la tarea de elaborar el estudio de factibilidad socioeconómica y cultural de la Institución Universitaria, durante el año de 1992.





MISION


La Institución Universitaria Salazar y Herrera tiene como Misión “El desarrollo de la formación integral de los educandos, en el nivel de la Educación Superior, con carácter continuo y permanente, en los campos de acción de la técnica, de la tecnología y de las profesiones, a la luz de los principios católicos, en los ámbitos de formación del ser, del saber y del hacer, del dominio científico – tecnológico, de reflexión e interiorización que iluminan los procesos de enseñanza y aprendizaje, la investigación y los valores, egresando profesionales con calidad humana, comprometidos con la generación y la creación de empresas, para bien de la familia, la sociedad local, regional y nacional.


VISION


El ideal filosófico católico que la Institución Universitaria Salazar y Herrera se ha propuesto, se proyectará en la persona, en la familia, en la empresa y en la sociedad, mediante la interacción dinámica y creativa entre la fe, la razón, la ciencia, la tecnología y la productividad para facilitar el acceso a la educación y a la investigación a todos los sectores sociales, en armonía con los valores y el desarrollo humano integral, equitativo y sostenible.





CESDE
HISTORIA

CESDE es una Institución de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano, fue fundado el 15 de julio de 1972, con el programa de validación del bachillerato. De manera paulatina, la Institución empezó a ofrecer Formación Técnica a la comunidad antioqueña en las áreas de Administración, Comunicación Visual e InformáticaHoy, CESDE cuenta con una amplia oferta educativa de 21 Programas de formación técnica, 5 de ellos en la modalidad Virtual. (Resolución número 05868 de 2009), de acuerdo con la legislación vigente (Decreto 2888)

MISIÓN
Transformamos vidas: Generando oportunidades para el mejoramiento de la calidad y el nivel de vida de los estudiantes, empleados, egresados, accionistas, sus familias y el sector empresarial.

Servicios educativos: Ofreciendo programas pertinentes que propendan por la formación de seres humanos integrales.Altos estándares de calidad: Aplicando el modelo pedagógico y empresarial establecido por la institución para superar las expectativas de los clientes.Tecnologías de punta: Incorporando permanentemente las últimas tendencias en las tecnologías de la información y la comunicación.

VISIÓN
En 2015 seremos la primera opción de educación privada para el trabajo y el desarrollo humano en Colombia, por el impacto de nuestros egresados en el medio empresarial.

VALORES
Integridad: Pensar y actuar con rectitud.
Cumplimiento: Hacer realidad las promesas y llevarlas a cabo en el momento pactado. Respeto: Reconocer, aceptar y valorar las cualidades y derechos de los demás.
Innovación: Búsqueda de caminos para idear soluciones nuevas y diferentes.
Compromiso: Disposición permanente hacia la consecución de los objetivos institucionales.
jueves, 3 de junio de 2010
MIS METAS
· Terminar el grado 11º con buenos resultados
· Saber elegir bien que es lo que verdaderamente me gusta para no arrepentirme después
· Aprovechar al máximo este gran paso, por que fue de gran esfuerzo
· Cambiar muchas cosas para bien.

Soy una persona que me gusta ser independiente, para mi me parece muy importante estas carreras que e elegido ya que me gusta mucho de lo que este a la moda y en la parte de espacios interiores me llama mas la atención.
Aunque e el colegio soy una persona no tan dedicada a mis estudios espero y cuando de el gran paso que es la universidad todo cambie por que debo estar solamente concentrada en lo que me gusta que es la carrera que este estudiando ya que esta es la que va a decir muchas cosas de mi futuro

ejemplo básico de un diseño de modas:

DISEÑO DE MODAS

Comienzos del alta costura

El primer diseñador de modas, que no era simplemente un modisto, fue Charles Frederick Worth (1826-1895). Antes de que estableciera su costura (casa de modas) en París, el diseño y creación de ropa era manejado por un gran número de modistas anónimas, y la alta moda estaba basada en los estilos usados en cortes reales. El éxito de Worth fue tal que pudo ordenar a sus clientes lo que debían usar, en lugar de seguir su dirección como los modistos solían hacer. El término canturrie (costurero) fue, de hecho, acuñado para referirse a él. Fue durante este período que muchas casas de modas comenzaron a contratar artistas para bosquejar o pintar diseños de prendas. Las imágenes por sí mismas podían ser presentadas a los clientes de forma mucho más económica que produciendo una prenda de muestra en el taller de trabajo. Si al cliente le gustaba la prenda, ésta era ordenada y pagada. Por lo tanto, la tradición de bocetos de prendas comenzó como un método de las casas de modas para economizar.

Comienzos del siglo XX

Durante los primeros años del siglo XX, prácticamente toda la alta moda se originó en París y en menor medida en Londres. Las revistas de modas de otros países enviaban editores a los espectáculos de moda de París. Las tiendas de departamentos mandaban compradores a los desfiles de París, donde compraban prendas para copiar (y robaban abiertamente las líneas de estilo y el corte de otras). Tanto en los talleres que fabricaban trajes sobre medidas como las tiendas de ropa lista para se, aparecían las últimas modas de París, adaptadas a las características económicas y cotidianas de los clientes de las tiendas.

En este momento la división entre alta costura y ropa lista para usar no estaba todavía claramente definida. Los dos modos independientes de producción todavía no llegaban a ser competidores, y, de hecho, coexistían en casas donde las modistas elaboraban prendas de ambos modos.

En los primeros años del siglo, las revistas comenzaron a incluir también fotografías de los conjuntos y se volvieron aún más influyentes que en el pasado. En las ciudades alrededor del mundo estas revistas tenían un gran efecto en el gusto público y eran muy solicitadas. Ilustradores talentosos como Paul Aribe, Georges Le pape, Erté y George Barbier dibujaban cuadros de modas exquisitos para estas publicaciones, que cubrían los más recientes desarrollos en moda y belleza. Tal vez la revista de moda más famosa del momento era La Gazette du bon ton, que había sido fundada en 1912 por Lución Vogel y regularmente publicada hasta 1925, con la excepción de los años de la Primera Guerra Mundial.

Mediados de siglo XX

La Segunda Guerra Mundial creó muchos cambios radicales en la industria de la moda. Después de la guerra, la reputación de París como centro mundial de la moda comenzó a declinar, y las modas de confección y manufacturación de masa acrecentaron su popularidad. Un nuevo estilo para la juventud surgió en los años 1950, cambiando el enfoque de la moda para siempre. Mientras la instalación de calefacción central se expandía, lo hacía también la era de prendas de mínimo cuidado, surgiendo así textiles más ligeros y los sintéticos.


DISEÑO DE ESPACIOS INTERIORES

La vida moderna impone distintas necesidades para el hombre actual en cuanto a la habitabilidad de los espacios. Hoy es imprescindible dotar al ambiente en que se vive de un concepto que ha ido variando con el transcurso del tiempo: el confort. El Diseñador de Interiores debe entonces estar atento a las distintas variables que conforman el universo del espacio arquitectónico: la funcionalidad, la iluminación, la morfología, los materiales, etc.


Y más aún teniendo en cuenta los cambios que se vienen sucediendo en la arquitectura de interiores, sobre todo en los países más avanzados donde la disciplina es entendida como algo más profundo que la simple decoración: diseñador tiene como materia prima de trabajo el manejo del espacio, el cual debe adaptar y modificar según las necesidades y medios que posea el cliente, buscando siempre la mejor solución espacial, funcional, tecnológica y económica.

Son muchas las personas que, en uno u otro momento de su vida, tienen que enfrentarse con la renovación o la decoración (o ambas cosas a la vez) de una habitación o de una casa entera. Y aquí es donde empiezan las dificultades, porque vestir” una casa no es igual que comprarse un traje.

El diseño de interiores requiere cada vez de mayor especialización según las tendencias modernas del habitar.

Debe ser un tema tan especializado como otras disciplinas, ya que comprende aspectos altamente subjetivos como son: la expresión de la persona que va a vivir esos ambientes, la suma de los intereses del ocupante, o de los ocupantes, y el concepto personal y práctico que éstos tienen de lo que debe ser el confort. El diseñador tiene que dar respuestas acabadas y contundentes al momento de dar su opinión profesional.

De hecho, gran parte del éxito en este terreno se basa en la capacitación que realice a lo largo de su vida, si es que lo que le interesa es el tratamiento del espacio interior, es decir, el poder sentirse satisfecho con lo que uno mismo ha escogido en materia de distribución espacial, proporciones, colores, texturas, calidades, muebles y objetos.

Saber dotar al espacio de un carácter particularizado, realizando en un todo conjunto el diseño del equipamiento y la iluminación, es el desafío que proveerá al diseñador o arquitecto de una expresión propia, como variable diferenciadora en el mundo laboral.

En el diseño de interiores se logran grandes cosas con un conocimiento acabado de las variables que influyen al momento de proyectar; teniendo presente los otros condimentos fundamentales que son: el interés, la dedicación y el deseo de experimentar.